El incremento en los precios de las gasolinas y el gasoil, asociado al encarecimiento del petróleo por las tensiones en Medio Oriente, incidió en el aumento del costo de vida, según el Banco Central.
Una mayor recaudación no sería suficiente para frenar la dinámica de la deuda pública si no está acompañada de un control del gasto total del Gobierno.